Verificada en laboratorio
Hestia cuenta con la certificación de la norma europea EN 16647 otorgada por SGS, uno de los principales organismos de control del mundo. Esta norma regula la estabilidad, la resistencia de los materiales, la estanqueidad y el diseño del quemador. Cada exigencia se ha probado y validado, con el informe correspondiente. Un control independiente, no una autodeclaración.
Un acero trabajado para la llama
La estructura es de acero con un grosor mínimo preciso, calculado para soportar la llama sin deformarse ni abombarse con el tiempo. Los acabados, laca mate o cromado efecto espejo, resisten encendidos repetidos sin formar burbujas ni amarillear. El quemador es de acero inoxidable 304, la referencia frente a la corrosión y el calor.
Un quemador pensado para la seguridad
El quemador es el corazón del producto. Un depósito de 1,5 litros relleno de algodón de alta densidad para una combustión completa y estable. Su estanqueidad se ha trabajado y validado específicamente para la certificación, un punto crítico en una chimenea de etanol.
La tapa deslizante sofoca la llama por falta de aire, sin pasar nunca la mano por encima del fuego. La varilla de encendido y la espátula te mantienen a distancia, tanto al encender como al apagar. Y la base amplia y lastrada evita cualquier vuelco.
Probada, embalada, garantizada
Antes del envío se prueba cada punto: la resistencia del acabado, la estanqueidad del quemador y la resistencia del embalaje al transporte. Tu Hestia viaja en un embalaje diseñado a medida, con carcasa protectora y doble cartón, para llegar intacta a tu casa.
Tiene 2 años de garantía, quemador incluido, y sus piezas de desgaste siguen disponibles a la venta para alargar su vida útil.





